miércoles, 11 de noviembre de 2009

La transferencia en la clínica Psicoanalítica - Delgado & Goldemberg





Este libro lo utilicé para mi trabajo de psicoanálisis, tiene capitulos muy interesantes y útiles para quienes les interesa trabajar técnica psicoanalítica.


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martes, 3 de noviembre de 2009

Homo Videns - La sociedad Teledirigida - Giovanni Sartori

Sartori, Giovanni: Homo videns: La sociedad teledirigida, ed. Santillana-Taurus, Madrid 1998, 160 pp.



El autor, en la primera parte de la obra, se ocupa de la actual preponderancia de lo visible sobre lo inteligible. Contempla como la revolución multimedia, está transformando al «homo sapiens», producto de la cultura escrita, en un «homo videns», para el cual la palabra ha sido anulada por la imagen. En todo ello, el papel determinante lo tiene la televisión, que precisamente, prima a la imagen, lo cual lleva a ver sin entender que ha acabado con el pensamiento abstracto, con las ideas claras y distintas. La televisión está produciendo una metamorfosis. No es sólo un instrumento de comunicación, es, a la vez, un instrumento que genera un nuevo tipo de ser humano. El video-niño se convierte en un adulto sordo de por vida a los estímulos de la lectura.

La imagen por sí misma no da casi ninguna inteligibilidad. La imagen ha de ser explicada, y la televisión da explicaciones insuficientes y distorsionadas. Si la televisión explicara mejor, se podría producir una integración positiva entre «homo sapiens» y «homo videns». De momento, no hay integración, sino sustracción y, por tanto, el acto de ver está atrofiando la capacidad de entender. La televisión, en la actualidad, está en cierto modo obsoleta, ya que las nuevas fronteras son Internet y el ciberespacio; más la televisión al fragmentarse -por cable o vía satélite- de hecho entra en competencia con la red de redes.

En la segunda parte, el autor, investiga «la opinión teledirigida», y al referirse a la «vídeo-política», estima que el pueblo opina sobre todo, en función de cómo la televisión le induce. La vídeocracia está fabricando una opinión hetero-dirigida que aparentemente refuerza, pero que en sustancia vacía la democracia como gobierno de opinión. La televisión no refleja los cambios de la sociedad y su cultura, sino que refleja los cambios que ella misma promueve e inspira a largo plazo.

Las distorsiones informativas más importantes son: las falsas estadísticas y las entrevistas «casuales». De igual forma, la desinformación se alimenta de dos típicas distorsiones informativas: premiar la excentricidad y alentar el ataque y la agresividad.

La visión en la pantalla del televisor es siempre un poco falsa, porque «descontextualiza», ya que se basa en primeros planos fuera de contexto. Y esta segunda parte finaliza alegándose que el vídeo-dependiente tiene poco sentido crítico.

La última parte del volumen, se abre con una interrogación: ¿Y la democracia?, en la cual se examinan la incidencia electoral y la incidencia en el modo de gobernar de la vídeo-política, y de la torticera formación de la opinión pública. Una primera consecuencia es que la vídeo-política reduce el peso de los partidos, mientras que otra, es la emotivización de la política.

La democracia se está conviertiendo en un sistema de gobierno en el que son los más incompetentes los que deciden, en un sistema suicida. El «demos» debilitado no entiende y no tiene opinión autónoma. Para Postman, la «tecnópoli digital será utilizada por una raza directora de pequeñísimas élites, de tecnocerebros altamente dotados, que desembocará en una tecnocracia convertida en totalitaria, que plasma todo y a todos a su imagen y semejanza.

La tesis de fondo es que si un hombre pierde la capacidad de abstracción es «eo ipso» incapaz de racionalidad y es, por tanto, un animal simbólico que ya no tiene capacidad para sostener y alimentar el mundo construído por el «homo sapiens».



Autor de la reseña: Luis Sánchez de Movellán

Tomado de: http://www.galeon.com/razonespanola/re93-sar.htm



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domingo, 4 de octubre de 2009

El concepto de esquizofrenia

Muy buen articulo que me gustaría compartir con ustedes:




Por Brian Kirkpatrick a
a Medical College of Georgia, Augusta, Georgia, Estados Unidos


Todos los clínicos que atendemos a personas con esquizofrenia somos maestros, puesto que enseñamos a los pacientes y a sus familias acerca de la ...
Rev Psiquiatr Salud Ment.2009; 02(03) :105-7
Palabras clave: null
Todos los clínicos que atendemos a personas con esquizofrenia somos maestros, puesto que enseñamos a los pacientes y a sus familias acerca de la enfermedad y su tratamiento. ¿Qué debemos decirles, pues? ¿Qué clase de enfermedad es la esquizofrenia?
En el Manual Diagnóstico y Estadístico de la American Psychiatric Association, la esquizofrenia se clasifica como un trastorno psicótico, y el modelo que los clínicos describen con mayor frecuencia es el de un trastorno psicótico que se debe principalmente a una función anormal de la dopamina. Este modelo ha dominado las ideas acerca del trastorno durante décadas. Aunque la dopamina desempeña un papel central en el mecanismo de acción de los antipsicóticos actuales, hay otros sistemas de neurotransmisores que desempeñan un papel importante en la fisiopatología de la psicosis1,2. Si se hubieran introducido antes agentes terapéuticos con otro mecanismo de acción, la teoría de la dopamina no habría dominado las ideas acerca de la enfermedad como actualmente sucede. En pocas palabras, la simple ecuación de esquizofrenia = anomalía de la dopamina = psicosis es en cierto modo una aberración histórica, y se debe a que los antagonistas de la dopamina fueron el primer tratamiento del que se dispuso de clara evidencia de eficacia y durante muchos años han sido (aparte de la posible contribución de la serotonina a su eficacia) la única clase de fármacos con tal evidencia disponible. Compárese esta situación con, por ejemplo, el tratamiento de la hipertensión, para la que hemos dispuesto de diuréticos, bloqueadores beta, inhibidores de la enzima de conversión de angiotensina y otros fármacos.


El concepto de que la esquizofrenia es un trastorno exclusiva o principalmente psicótico también es algo engañoso. La psicosis forma parte de la esquizofrenia, pero lo mismo ocurre con otros síndromes neuropsiquiátricos, como la depresión, el abuso de sustancias y los trastornos de ansiedad3. El deterioro cognitivo (dificultades de memoria, atención, función ejecutiva, etc.) es generalizado y afecta a muchos dominios cognitivos4, puede preceder al inicio de la psicosis y es un potente factor predictivo de la función5. Los deterioros cognitivos se identifican también en los familiares de los casos iniciales de esquizofrenia diagnosticados; algunas anomalías se han utilizado como endofenotipos para explorar la genética de la esquizofrenia, y estos deterioros han pasado a ser objetivos terapéuticos para las compañías farmacéuticas. Los pacientes que nunca han sido tratados con antipsicóticos presentan también una prevalencia elevada de movimientos discinéticos, y lo mismo ocurre en sus familiares6. En los pacientes con esquizofrenia y sus familias, hay un aumento de signos neurológicos que no se puede atribuir al tratamiento antipsicótico6. Estos síndromes neuropsiquiátricos no constituyen una comorbilidad en la esquizofrenia; en muchos pacientes forman parte de ella. La psicosis puede causar un deterioro terrible, pero es posible que no sea una coincidencia que los criterios diagnósticos se centren principalmente en ella en una época en que constituye uno de los aspectos más tratables del trastorno.
Otro punto débil del concepto habitual de la esquizofrenia es que se interpreta como una enfermedad exclusivamente cerebral. Sin embargo, desde hace muchos años disponemos de evidencias de que, como grupo, las personas con esquizofrenia presentan diversas variantes anatómicas sutiles que sólo pueden explicarse como la formación anormal de los órganos durante la gestación7. Estas variantes no se limitan a la cabeza y el cuello, sino que incluyen anomalías de los dedos de los pies, el plexo venoso de las uñas, las huellas dactilares y otras. Los pacientes con esquizofrenia presentan también un patrón de desarrollo distintivo, con bajo peso al nacer y constitución corporal delgada desde la infancia hasta el inicio de la edad adulta8.
La afección que se observa en la esquizofrenia puede extenderse también a problemas metabólicos. Aunque algunos estudios han dado resultados negativos, cada vez es mayor la evidencia de que hay aumento del riesgo de diabetes mellitus en los pacientes con esquizofrenia y trastornos relacionados de nuevo diagnóstico que no han recibido tratamiento antipsicótico; no parece que la dieta, el nivel socioeconómico y los hábitos de salud expliquen ese riesgo9,10.
Se ha observado también en la esquizofrenia otros problemas relacionados tanto con la diabetes mellitus como con un aumento de la tasa de mortalidad, como es el caso del aumento de la inflamación, el acortamiento telomérico y el aumento de la presión del pulso10-13.
Un concepto más exacto de la esquizofrenia puede resumirse como sigue:
— La esquizofrenia no es un trastorno psicótico. Se trata de un trastorno del desarrollo con anomalías en muchas funciones cerebrales, entre ellas la psicosis.
— La esquizofrenia no es una enfermedad cerebral. Es un trastorno del desarrollo que afecta a otras partes del cuerpo además del cerebro.
Este modelo más amplio tiene importantes ventajas clínicas. Si los clínicos tienen este concepto de la esquizofrenia, es más probable que presten atención a los problemas metabólicos y los síndromes neuropsiquiátricos que tan frecuentes son en las personas con esquizofrenia, además de la psicosis. Si los pacientes y sus familiares tienen también este concepto, es más probable que pongan en conocimiento de los clínicos estos otros problemas.
El modelo plantea también preguntas que requieren estudio. En las poblaciones sin psicosis, la inflamación y la diabetes se asocian a deterioro cognitivo. Un estudio preliminar indica que la diabetes mellitus se asocia a un mayor deterioro cognitivo también en el contexto de la esquizofrenia14. Algunos estudios indican que el ejercicio, que reduce la inflamación y mejora la tolerancia a la glucosa, mejora la función cognitiva en los ancianos. ¿El ejercicio podría mejorar la función cognitiva en la esquizofrenia? ¿Se confirmará la experiencia preliminar15,16 que indica que los fármacos antiinflamatorios mejoran los síntomas de esquizofrenia de los pacientes durante una recidiva aguda? Los adultos parecen tener células madre circulantes que facilitan los procesos normales de reparación, como la cicatrización de una fractura o la recuperación tras un infarto de miocardio o un ictus. En un estudio que demostró una disminución de la quimiocina que regula el tránsito de estas células en los pacientes con psicosis no afectiva que no habían recibido tratamiento previo con antipsicóticos, las concentraciones más bajas de esa quimiocina se asociaron a síntomas positivos más graves17. ¿Podrían proporcionar las células madre circulantes una vía para la intervención terapéutica frente a uno de los problemas que se dan en la esquizofrenia? Si se confirma la relación familiar entre diabetes y esquizofrenia18-20, una observación de este tipo tendría aplicación también. Podría señalar mecanismos específicos de la diabetes o ser útil para identificar genes de riesgo para ambos trastornos.
Los clínicos deben recordar que la esquizofrenia es algo más que la psicosis y que las personas con esquizofrenia presentan una gran carga de problemas médicos y un aumento de la mortalidad21. Debemos enseñar a nuestros estudiantes, nuestros pacientes y las familias de éstos el concepto más exacto de la esquizofrenia. La teoría de la dopamina es un modelo útil para la terapéutica con los antipsicóticos actuales, pero no es un modelo útil del trastorno esquizofrénico.

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Extraídos de: http://www.doyma.es/home/ctl_servlet?_f=110

Bibliografía


1. Sodhi M, Wood KH, Meador-Woodruff J Role of glutamate in schizophrenia: integrating excitatory avenues of research. Expert Rev Neurother. 2008;8:1389-406
2. Remington G Alterations of dopamine and serotonin transmission in schizophrenia. Prog Brain Res. 2008;172:117-40
3. Buckley PF, Miller B, Lehrer Douglas, Castle D Psychiatric comorbidities and schizophrenia. Schizophr Bull. 2009;35:383-402
4. Dickinson D, Ramsey ME, Gold JM Overlooking the obvious: a meta-analytic comparison of digit symbol coding tasks and other cognitive measures in schizophrenia. Arch Gen Psychiatry. 2007;64:532-42
5. Green MF Cognitive impairment and functional outcome in schizophrenia and bipolar disorder. J Clin Psychiatry. 2006;67 Suppl 9:3-8
6. Whitty PF, Owoeye O, Waddington JL Neurological signs and involuntary movements in schizophrenia: intrinsic to and informative on systems pathobiology. Schizophr Bull. 2009;35:415-24
7. Weinberg SM, Jenkins EA, Marazita ML, Maher BS Minor physical anomalies in schizophrenia: a meta-analysis. Schizophr Res. 2007;89:72-85
8. Wahlbeck K, Forsén T, Osmond C, Barker DJ, Eriksson JG Association of schizophrenia with low maternal body mass index, small size at birth, and thinness during childhood. Arch Gen Psychiatry. 2001;58:48-52
9. Ryan MC, Collins P, Thakore JH Impaired fasting glucose tolerance in first-episode, drug-naive patients with schizophrenia. Am J Psychiatry. 2003;160:284-9
10. Fernandez-Egea E, Bernardo M, Donner T, Conget I, Parellada E, Justicia A, et al The metabolic profile of antipsychoticnaïve patients with nonaffective psychosis. Br J Psychiatry. 2009;194:434-8
11. Crespo-Facorro B, Carrasco-Marín E, Pérez-Iglesias R, Pelayo-Terán JM, Fernandez-Prieto L, Leyva-Cobián F, et al Interleukin-12 plasma levels in drug-naïve patients with a first episode of psychosis: effects of antipsychotic drugs. Psychiatry Res. 2008;158:206-16
12. Fernandez-Egea E, Bernardo M, Heaphy CM, Griffith JK, Parellada E, Esmatjes E, et al Telomere length and pulse pressure in newly diagnosed, antipsychotic-naive patients with nonaffective psychosis. Schizophr Bull. 2009;35: 437-42
13. Rapaport MH, Lohr JB Serum-soluble interleukin-2 receptors in neuroleptic-naive schizophrenic subjects and in medicated schizophrenic subjects with and without tardive dyskinesia. Acta Psychiatr Scand. 1994;90:311-5
14. Dickinson D, Gold JM, Dickerson FB, Medoff D, Dixon LB Evidence of exacerbated cognitive deficits in schizophrenia patients with comorbid diabetes. Psychosomatics. 2008;49:123-31
15. Akhondzadeh S, Tabatabaee M, Amini H, Ahmadi Abhari SA, Abbasi SH, Behnam B Celecoxib as adjunctive therapy in schizophrenia: a double-blind, randomized and placebo-controlled trial. Schizophr Res. 2007;90:179-85
16. Müller N, Ulmschneider M, Scheppach C, Schwarz MJ, Ackenheil M, Möller HJ, et al COX-2 inhibition as a treatment approach in schizophrenia: immunological considerations and clinical effects of celecoxib add-on therapy. Eur Arch Psychiatry Clin Neurosci. 2004;254:14-22
17. Fernandez-Egea E, Bruna A, Garcia-Rizo C, Bernardo M, Kirkpatrick B Stem cell signaling in newly diagnosed, antipsychotic-naïve subjects with nonaffective psychosis. Mol Psychiatry. 2009 [en prensa]
18. Fernandez-Egea E, Bernardo M, Parellada E, Justicia A, Garcia-Rizo C, Esmatjes E, et al Glucose abnormalities in the siblings of people with schizophrenia. Schizophr Res. 2008;103: 110-3
19. Fernandez-Egea E, Miller B, Bernardo M, Donner T, Kirkpatrick B Parental history of type 2 diabetes in patients with nonaffective psychosis. Schizophr Res. 2008;98:302-6
20. Spelman LM, Walsh PI, Sharifi N, Collins P, Thakore JH Impaired glucose tolerance in first-episode drug-naive patients with schizophrenia. Diabet Med. 2007;24:481-5
21. Saha S, Chant D, McGrath J A systematic review of mortality in schizophrenia: is the differential mortality gap worsening over time? Arch Gen Psychiatry. 2007;64:1123-31

miércoles, 30 de septiembre de 2009

TLP - Borderline. Ejemplo: "Inocencia Interrumpida" y Libro de estudio sobre Trastornos de la Personalidad



Trastorno Limitrofe de la Personalidad
Borderline
El trastorno Border es un trastorno de la personalidad del Grupo B

GRUPO B (trastorno fronterizo, narcisista, antisocial e histriónico)
De acuerdo a Elkin (1998: 193) se trata del grupo “dramático, emotivo o errático”, emocionalmente inestable.

Las personas de este grupo presentan
* un yo inestable mal definido, poco realista y con baja autoestima.
* tienen dificultades para separarse de las personas y actúan con impulsividad

Othmer (1996: 403) estos sujetos “intentan impresionarle con su comportamiento más que comunicarle sus problemas o sufrimientos”.

La entrevista resulta en apariencia fácil, las preguntas cerradas en general desencadenan respuestas largas, pero en el fondo el discurso es vago y contradictorio.


Son los trastornos de la personalidad propiamente dichos.



Libro sobre trastornos de la personalidad




Libro para el aprendizaje del complejo pero interesante tema de los trastorno de la personalidad. Está centrado especialmente en los elementos a considerar para la realización de un diagnóstico de los mismos. Se brinda una descripción de cada trastorno de manera accesible y sencilla, poniendo énfasis en todo momento en elementos descriptivos. Se pueden encontrar capítulos que sintetizan algunos de los aportes de autores importantes en este campo, tales como Kernberg, Gunderson y Millon. Año 2008



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Reseña del Film


Año 1967. Susanna Kaysen, de 17 años, es como la mayoría de las chicas americanas de su edad: está confusa, insegura y luchando por entender un mundo que está cambiando rápidamente a su alrededor. A pesar de ello, el psiquiatra al que visita la ingresa en el Hospital Claymoore dando un nombre a su comportamiento: lo llama Trastorno Borderline de la Personalidad, que se manifiesta con una gran inseguridad respecto a la imagen que uno tiene de sí mismo, sus objetivos a largo plazo, los amigos y amantes. En el centro Susanna descubre a Lisa, Georgina, Polly y Janet, un grupo de chicas inadaptadas que no sólo se convierten en sus íntimas amigas, sino que le iluminan el camino para encontrar a alguien que había perdido: ella misma.

Esta pelicula también presenta otros diagnosticos

DIAGNÓSTICO DE LOS PERSONAJES

Susanna Kaysen:Trastorno límite de la personalidad tras un intento de suicidio.
Polly: Sufre de esquizofrenia, se prende fuego a sí misma.
Georgina: Hospitalizada por pseudología fantástica.
Lisa: Está diagnosticada como una sociópata.
Daisy: Es adicta a los laxantes.
Torrey: Una promiscua ex-drogadicta que casi nunca come.
Alice Calais: Sufre recaídas frecuentemente y se pinta a sí misma con sus heces.

El caso de Lisa también es un Trastorno de la Personalidad, en este caso un Trastorno del Grupo B al igual que el trastorno Border, el trastorno de Lisa es un Trastorno antisocial llamado popularmente sociópata. Por más info sobre los trastornos de personaldiad visita nuestro post


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Los subtitulos están dentro del rar, esta en DVDRip en el idioma original.

Capturas:































 

domingo, 27 de septiembre de 2009

Paul Virilio "El arte del Motor" Aceleración y realidad virtual



Paul Virilio (nació en 1932 en París) es un teórico cultural. Paul Virilio es conocido por sus escritos acerca de la tecnología y como ha sido desarrollada en relación con la velocidad y el poder. con diversas referencias a la arquitectura, las artes, la ciudad y el ejército.




"EL ARTE DEL -MOTOR-Paul Virilio- Por el momento, sólo los hechos cuentan, y ni siquiera por mucho tiempo”. Esta frase de Céline está hoy confirmada: los hechos están deshechos. La información y su mediatización a ultranza abolieron los hechos. El revisionismo no concierne entonces sólo a la Segunda Guerra Mundial y a los campos de exterminio sino al conjunto de los acontecimientos y de los hechos cotidianos, un revisionismo que va mucho más allá del de los historiadores adeptos de la desinformación, porque alcanza hoy a las premisas de una verdadera industrialización del olvido. “Usted debe ver todo, escuchar todo, y olvidar todo”, ordenaba ya Napoleón. Es evidente que desde el inicio de la posguerra se instaló la primacía de la noción de información en detrimento de las clásicas de masa y energía. Se conoce la continuación, el desarrollo de la informática, y su generalización no sólo en los dominios de la gestión sino también de la representación, con la digitalización de la imagen y del sonido, las posibilidades insospechadas de una manipulación de la forma y del contenido de los mensajes. Obra testimonio de la declinación de la realidad de los hechos, el ensayo de Paul Virilio aparece como el primer manifiesto de una resistencia nueva: la de lo escrito contra la pantalla.-"

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El arte del Motor (MU)

martes, 22 de septiembre de 2009

Trastornos de ansiedad - Material de estudio



Trastornos de ansiedad

Crisis de angustia (panic attack)
Agorafobia
F41.0 Trastorno de angustia sin agorafobia (300.01)
F40.01 Trastorno de angustia con agorafobia (300.21)
F40.00 Agorafobia sin historia de trastorno de angustia (300.22)
F40.2 Fobia específica (300.29)
F40.1 Fobia social (300.23)
F42.8 Trastorno obsesivo-compulsivo (300.3)
F43.1 Trastorno por estrés postraumático (309.81)
F43.0 Trastorno por estrés agudo (308.3)
F41.1 Trastorno de ansiedad generalizada (300.02)
F06.4 Trastorno de ansiedad debido a... (indicar enfermedad médica) (293.84)
F1x.8 Trastorno de ansiedad inducido por sustancias
F41.9 Trastorno de ansiedad no especificado (300.00)


Criterios para el diagnóstico de crisis de angustia (panic attack)

Nota: No se registran las crisis de angustia en un código aislado. Codificar el diagnóstico del trastorno específico en que aparecen las crisis de angustia (p. ej., F40.01 Trastorno de angustia con agorafobia [300.21])

Aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos, acompañada de cuatro (o más) de los siguientes síntomas, que se inician bruscamente y alcanzan su máxima expresión en los primeros 10 min:

1. palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca
2. sudoración
3. temblores o sacudidas
4. sensación de ahogo o falta de aliento
5. sensación de atragantarse
6. opresión o malestar torácico
7. náuseas o molestias abdominales
8. inestabilidad, mareo o desmayo
9. desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo)
10. miedo a perder el control o volverse loco
11. miedo a morir
12. parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo)
13. escalofríos o sofocaciones

Criterios para el diagnóstico de agorafobia

Nota: No se registra la agorafobia en un código aislado. Codificar el diagnóstico del trastorno específico en que aparece la agorafobia (p. ej., F40.01 Trastorno de angustia con agorafobia [300.21] o F40.00 Agorafobia sin historia de trastorno de angustia [300.22]).

A. Aparición de ansiedad al encontrarse en lugares o situaciones donde escapar puede resultar difícil (o embarazoso) o donde, en el caso de aparecer una crisis de angustia inesperada o más o menos relacionada con una situación, o bien síntomas similares a la angustia, puede no disponerse de ayuda. Los temores agorafóbicos suelen estar relacionados con un conjunto de situaciones características, entre las que se incluyen estar solo fuera de casa; mezclarse con la gente o hacer cola; pasar por un puente, o viajar en autobús, tren o automóvil.
Nota: Considerar el diagnóstico de fobia específica si el comportamiento de evitación se limita a una o pocas situaciones específicas, o de fobia social si tan sólo se relaciona con acontecimientos de carácter social.

B. Estas situaciones se evitan (p. ej., se limita el número de viajes), se resisten a costa de un malestar o ansiedad significativos por temor a que aparezca una crisis de angustia o síntomas similares a la angustia, o se hace indispensable la presencia de un conocido para soportarlas.

C. Esta ansiedad o comportamiento de evitación no puede explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental como fobia social (p. ej., evitación limitada a situaciones sociales por miedo a ruborizarse), fobia específica (p. ej., evitación limitada a situaciones aisladas como los ascensores), trastorno obsesivo-compulsivo (p. ej., evitación de todo lo que pueda ensuciar en un individuo con ideas obsesivas de contaminación), trastorno por estrés postraumático (p. ej., evitación de estímulos relacionados con una situación altamente estresante o traumática) o trastorno de ansiedad por separación (p. ej., evitación de abandonar el hogar o la familia).

Criterios para el diagnóstico de F41.0 Trastorno de angustia sin agorafobia (300.01)

A. Se cumplen 1 y 2:

1. crisis de angustia inesperadas recidivantes

2. al menos una de las crisis se ha seguido durante 1 mes (o más) de uno (o más) de los siguientes síntomas:

(a) inquietud persistente ante la posibilidad de tener más crisis
(b) preocupación por las implicaciones de la crisis o sus consecuencias (por ej., perder el control, sufrir un infarto de miocardio, "volverse loco")
(c) cambio significativo del comportamiento relacionado con las crisis

B. Ausencia de agorafobia.

C. Las crisis de angustia no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o una enfermedad médica (p. ej., hipertiroidismo).

D. Las crisis de angustia no pueden explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental, como por ejemplo fobia social (p. ej., aparecen al exponerse a situaciones sociales temidas), fobia específica (p. ej., el exponerse a situaciones fóbicas específicas), trastorno obsesivo-compulsivo (p. ej., al exponerse a la suciedad cuando la obsesión versa sobre el tema de la contaminación), trastorno por estrés postraumático (p. ej., en respuesta a estímulos asociados a situaciones altamente estresantes), o trastorno por ansiedad de separación (p. ej., al estar lejos de casa o de los seres queridos).

Criterios para el diagnóstico de F40.01 Trastorno de angustia con agorafobia (300.21)

A. Se cumplen 1 y 2:

1. crisis de angustia inesperadas recidivantes

2. al menos una de las crisis se ha seguido durante 1 mes (o más) de uno (o más) de los siguientes síntomas:

(a) inquietud persistente por la posibilidad de tener más crisis
(b) preocupación por las implicaciones de la crisis o sus consecuencias (por ej., perder el control, sufrir un infarto de miocardio, "volverse loco")
(c) cambio significativo del comportamiento relacionado con las crisis

B. Presencia de agorafobia.

C. Las crisis de angustia no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o una enfermedad médica (p. ej., hipertiroidismo).

D. Las crisis de angustia no pueden explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental, como por ejemplo fobia social (p. ej., aparecen al exponerse a situaciones sociales temidas), fobia específica (p. ej., el exponerse a situaciones fóbicas específicas), trastorno obsesivo-compulsivo (p. ej., al exponerse a la suciedad cuando la obsesión versa sobre el tema de la contaminación), trastorno por estrés postraumático (p. ej., en respuesta a estímulos asociados a situaciones altamente estresantes), o trastorno por ansiedad por separación (p. ej., al estar lejos de casa o de los seres queridos).

Criterios para el diagnóstico de F40.00 Agorafobia sin historia de trastorno de angustia (300.22)

A. Aparición de agorafobia en relación con el temor de desarrollar síntomas similares a la angustia (p. ej., mareos o diarrea).

B. Nunca se han cumplido los criterios diagnósticos del trastorno de angustia.

C. El trastorno no se debe a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (drogas, fármacos) o de una enfermedad médica.

D. Si el individuo presenta una enfermedad médica, el temor descrito en el Criterio A es claramente excesivo en comparación con el habitualmente asociado a la enfermedad médica.

Criterios para el diagnóstico de F40.1 Fobia social (300.23)

A. Temor acusado y persistente por una o más situaciones sociales o actuaciones en público en las que el sujeto se ve expuesto a personas que no pertenecen al ámbito familiar o a la posible evaluación por parte de los demás. El individuo teme actuar de un modo (o mostrar síntomas de ansiedad) que sea humillante o embarazoso. Nota: En los niños es necesario haber demostrado que sus capacidades para relacionarse socialmente con sus familiares son normales y han existido siempre, y que la ansiedad social aparece en las reuniones con individuos de su misma edad y no sólo en cualquier interrelación con un adulto.

B. La exposición a las situaciones sociales temidas provoca casi invariablemente una respuesta inmediata de ansiedad, que puede tomar la forma de una crisis de angustia situacional o más o menos relacionada con una situación. Nota: En los niños la ansiedad puede traducirse en lloros, berrinches, inhibición o retraimiento en situaciones sociales donde los asistentes no pertenecen al marco familiar.

C. El individuo reconoce que este temor es excesivo o irracional. Nota: En los niños puede faltar este reconocimiento.

D. Las situaciones sociales o actuaciones en público temidas se evitan o bien se experimentan con ansiedad o malestar intensos.

E. Los comportamientos de evitación, la anticipación ansiosa, o el malestar que aparece en la(s) situación(es) social(es) o actuación(es) en público temida(s) interfieren acusadamente con la rutina normal del individuo, con sus relaciones laborales (o académicas) o sociales, o bien producen un malestar clínicamente significativo.

F. En los individuos menores de 18 años la duración del cuadro sintomático debe prolongarse como mínimo 6 meses.

G. El miedo o el comportamiento de evitación no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o de una enfermedad médica y no pueden explicarse mejor por la presencia de otro trastorno metal (p. ej., trastorno de angustia con o sin agorafobia, trastorno de ansiedad por separación, trastorno dismórfico corporal, un trastorno generalizado del desarrollo o trastorno esquizoide de la personalidad).

H. Si hay una enfermedad médica u otro trastorno mental, el temor descrito en el Criterio A no se relaciona con estos procesos (p. ej., el miedo no es debido a la tartamudez, a los temblores de la enfermedad de Parkinson o a la exhibición de conductas alimentarias anormales en la anorexia nerviosa o en la bulimia nerviosa).

Especificar si:

Generalizada: si los temores hacen referencia a la mayoría de las situaciones sociales (considerar también el diagnóstico adicional de trastorno de la personalidad por evitación)

Criterios para el diagnóstico de F40.2 Fobia específica (300.29)

A. Temor acusado y persistente que es excesivo o irracional, desencadenado por la presencia o anticipación de un objeto o situación específicos (p. ej., volar, precipicios, animales, administración de inyecciones, visión de sangre).

B. La exposición al estímulo fóbico provoca casi invariablemente una respuesta inmediata de ansiedad, que puede tomar la forma de una crisis de angustia situacional o más o menos relacionada con una situación determinada. Nota: En los niños la ansiedad puede traducirse en lloros, berrinches, inhibición o abrazos.

C. La persona reconoce que este miedo es excesivo o irracional. Nota: En los niños este reconocimiento puede faltar.

D. La(s) situación(es) fóbica(s) se evitan o se soportan a costa de una intensa ansiedad o malestar.

E. Los comportamientos de evitación, la anticipación ansiosa, o el malestar provocados por la(s) situación(es) temida(s) interfieren acusadamente con la rutina normal de la persona, con las relaciones laborales (o académicas) o sociales, o bien provocan un malestar clínicamente significativo.

F. En los menores de 18 años la duración de estos síntomas debe haber sido de 6 meses como mínimo.

G. La ansiedad, las crisis de angustia o los comportamientos de evitación fóbica asociados a objetos o situaciones específicos no pueden explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental, por ejemplo, un trastorno obsesivo-compulsivo (p. ej., miedo a la suciedad en un individuo con ideas obsesivas de contaminación), trastorno por estrés postraumático (p. ej., evitación de estímulos relacionados con un acontecimiento altamente estresante), trastorno de ansiedad por separación (p. ej., evitación de ir a la escuela), fobia social (p. ej., evitación de situaciones sociales por miedo a que resulten embarazosas), trastorno de angustia con agorafobia, o agorafobia sin historia de trastorno de angustia.

Especificar tipo:
Tipo animal
Tipo ambiental (p. ej., alturas, tormentas, agua)
Tipo sangre-inyecciones-daño
Tipo situacional (p. ej., aviones, ascensores, recintos cerrados)
Otros tipos (p. ej., evitación fóbica de situaciones que pueden provocar atragantamiento, vómito o adquisición de una enfermedad; en los niños, evitación de sonidos intensos o personas disfrazadas).

Criterios para el diagnóstico de F40.1 Fobia social (300.23)

A. Temor acusado y persistente por una o más situaciones sociales o actuaciones en público en las que el sujeto se ve expuesto a personas que no pertenecen al ámbito familiar o a la posible evaluación por parte de los demás. El individuo teme actuar de un modo (o mostrar síntomas de ansiedad) que sea humillante o embarazoso. Nota: En los niños es necesario haber demostrado que sus capacidades para relacionarse socialmente con sus familiares son normales y han existido siempre, y que la ansiedad social aparece en las reuniones con individuos de su misma edad y no sólo en cualquier interrelación con un adulto.

B. La exposición a las situaciones sociales temidas provoca casi invariablemente una respuesta inmediata de ansiedad, que puede tomar la forma de una crisis de angustia situacional o más o menos relacionada con una situación. Nota: En los niños la ansiedad puede traducirse en lloros, berrinches, inhibición o retraimiento en situaciones sociales donde los asistentes no pertenecen al marco familiar.

C. El individuo reconoce que este temor es excesivo o irracional. Nota: En los niños puede faltar este reconocimiento.

D. Las situaciones sociales o actuaciones en público temidas se evitan o bien se experimentan con ansiedad o malestar intensos.

E. Los comportamientos de evitación, la anticipación ansiosa, o el malestar que aparece en la(s) situación(es) social(es) o actuación(es) en público temida(s) interfieren acusadamente con la rutina normal del individuo, con sus relaciones laborales (o académicas) o sociales, o bien producen un malestar clínicamente significativo.

F. En los individuos menores de 18 años la duración del cuadro sintomático debe prolongarse como mínimo 6 meses.

G. El miedo o el comportamiento de evitación no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o de una enfermedad médica y no pueden explicarse mejor por la presencia de otro trastorno metal (p. ej., trastorno de angustia con o sin agorafobia, trastorno de ansiedad por separación, trastorno dismórfico corporal, un trastorno generalizado del desarrollo o trastorno esquizoide de la personalidad).

H. Si hay una enfermedad médica u otro trastorno mental, el temor descrito en el Criterio A no se relaciona con estos procesos (p. ej., el miedo no es debido a la tartamudez, a los temblores de la enfermedad de Parkinson o a la exhibición de conductas alimentarias anormales en la anorexia nerviosa o en la bulimia nerviosa).

Especificar si:
Generalizada: si los temores hacen referencia a la mayoría de las situaciones sociales (considerar también el diagnóstico adicional de trastorno de la personalidad por evitación)

C
riterios para el diagnóstico de F42.8 Trastorno obsesivo-compulsivo (300.3)

A. Se cumple para las obsesiones y las compulsiones:

Las obsesiones se definen por 1, 2, 3 y 4:

1. pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan en algún momento del trastorno como intrusos e inapropiados, y causan ansiedad o malestar significativos
2. los pensamientos, impulsos o imágenes no se reducen a simples preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida real
3. la persona intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o bien intenta neutralizarlos mediante otros pensamientos o actos
4. la persona reconoce que estos pensamientos, impulsos o imágenes obsesivos son el producto de su mente (y no vienen impuestos como en la inserción del pensamiento)

Las compulsiones se definen por 1 y 2:

1. comportamientos (p. ej., lavado de manos, puesta en orden de objetos, comprobaciones) o actos mentales (p. ej., rezar, contar o repetir palabras en silencio) de carácter repetitivo, que el individuo se ve obligado a realizar en respuesta a una obsesión o con arreglo a ciertas reglas que debe seguir estrictamente

2. el objetivo de estos comportamientos u operaciones mentales es la prevención o reducción del malestar o la prevención de algún acontecimiento o situación negativos; sin embargo, estos comportamientos u operaciones mentales o bien no están conectados de forma realista con aquello que pretenden neutralizar o prevenir o bien resultan claramente excesivos

B. En algún momento del curso del trastorno la persona ha reconocido que estas obsesiones o compulsiones resultan excesivas o irracionales. Nota: Este punto no es aplicable en los niños.

C. Las obsesiones o compulsiones provocan un malestar clínico significativo, representan una pérdida de tiempo (suponen más de 1 hora al día) o interfieren marcadamente con la rutina diaria del individuo, sus relaciones laborales (o académicas) o su vida social.

D. Si hay otro trastorno, el contenido de las obsesiones o compulsiones no se limita a él (p. ej., preocupaciones por la comida en un trastorno alimentario, arranque de cabellos en la tricotilomanía, inquietud por la propia apariencia en el trastorno dismórfico corporal, preocupación por las drogas en un trastorno por consumo de sustancias, preocupación por estar padeciendo una grave enfermedad en la hipocondría, preocupación por las necesidades o fantasías sexuales en una parafilia o sentimientos repetitivos de culpabilidad en el trastorno depresivo mayor).

E. El trastorno no se debe a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o de una enfermedad médica.

Especificar si: Con poca conciencia de enfermedad: si, durante la mayor parte del tiempo del episodio actual, el individuo no reconoce que las obsesiones o compulsiones son excesivas o irracionales.

Criterios para el diagnóstico de F41.1 Trastorno de ansiedad generalizada (300.02)

A. Ansiedad y preocupación excesivas (expectación aprensiva) sobre una amplia gama de acontecimientos o actividades (como el rendimiento laboral o escolar), que se prolongan más de 6 meses.

B. Al individuo le resulta difícil controlar este estado de constante preocupación.

C. La ansiedad y preocupación se asocian a tres (o más) de los seis síntomas siguientes (algunos de los cuales han persistido más de 6 meses). Nota: En los niños sólo se requiere uno de estos síntomas:

1. inquietud o impaciencia
2. fatigabilidad fácil
3. dificultad para concentrarse o tener la mente en blanco
4. irritabilidad
5. tensión muscular
6. alteraciones del sueño (dificultad para conciliar o mantener el sueño, o sensación al despertarse de sueño no reparador)

D. El centro de la ansiedad y de la preocupación no se limita a los síntomas de un trastorno; por ejemplo, la ansiedad o preocupación no hacen referencia a la posibilidad de presentar una crisis de angustia (como en el trastorno de angustia), pasarlo mal en público (como en la fobia social), contraer una enfermedad (como en el trastorno obsesivo-compulsivo), estar lejos de casa o de los seres queridos (como en el trastorno de ansiedad por separación), engordar (como en la anorexia nerviosa), tener quejas de múltiples síntomas físicos (como en el trastorno de somatización) o padecer una enfermedad grave (como en la hipocondría), y la ansiedad y la preocupación no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno por estrés postraumático.

E. La ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

F. Estas alteraciones no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o a una enfermedad médica (p. ej., hipertiroidismo) y no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno del estado de ánimo, un trastorno psicótico o cuando predominan las obsesiones o las compulsiones en la presentación clínica.

Nota de codificación: Incluir el nombre de la enfermedad médica en el Eje I, por ejemplo, F06.4 Trastorno de ansiedad debido a feocromocitoma, con ansiedad generalizada [293.89]; codificar también la enfermedad médica en el Eje III.

MATERIAL DE ESTUDIO (links)

MATERIA (RS)

MATERIAL (MU)

lunes, 21 de septiembre de 2009

Trastornos de la Personalidad - Material de estudio - Ejemplo de TOCP Pelicula "Mejor Imposible"



TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD

Para Kaplan y Sadock (1999: 880) “la personalidad puede definirse como el conjunto de rasgos emocionales y conductuales que caracterizan a una persona en su vida diaria y que son relativamente estables y predecibles”.

Para Millon (2006: 1), la personalidad es “lo que nos hace como somos y también lo que nos diferencia de los demás”

Kernberg (1984: 68) se pregunta “¿cuán intensa debe ser la perturbación para que requiera llamarse un trastorno?” Define los trastornos de la personalidad (1984: 68) como “constelaciones de rasgos del carácter anormales o patológicos, de intensidad suficiente para implicar una perturbación significativa en el funcionamiento intrapsíquico, interpersonal o ambos”

Alarcón (1986: 315), menciona como comunes a los trastornos de la personalidad las siguientes características.

* Falta de flexibilidad (fijeza y rigidez).
* Vulnerabilidad multideterminada. La personalidad anormal es propensa
* a reaccionar desfavorablemente frente a diversas situaciones.
* Inestabilidad: variabilidad anímica, disforia.
* Potencial maladaptativo: desajuste al medio.
* Dificultad para la acción constructiva.
* Singularidad interpersonal: efecto que la persona genera en los otros, quienes intuyen, observan y singularizan al sujeto como “extraño”, “raro” o “excéntrico”.
* Tendencia a la cronicidad. Los rasgos de la personalidad se mantienen en el tiempo.
Factores etiológicos que están siendo actualmente investigados:
* Genéticos: se ha demostrado que la personalidad sería más heredable de lo que comúnmente se creía.
* Ambientales.
* Perspectiva interpersonal. La existencia de patrones de interacción padre hijo por ej.
* Causas orgánicas: demencias, tumores cerebrales (especialmente frontales)
* traumatismos encefálicos, infecciones, etc.
* Factores psicodinámicos.

El DSM-IV-TR divide los trastornos de la personalidad en:

GRUPO A (trastorno esquizotípico, esquizoide y paranoide)
Elkin (1998: 188) denomina a este grupo “excéntrico y raro”.

Las características generales de estos sujetos son:
* Dificultad para confiar en otras personas
* Poca probabilidad de solicitar tratamiento por sí mismos.
* El sujeto tiene tendencia a dar respuestas muy breves. La conversación resulta forzada y no se logra tener la impresión de haberse conectado con el paciente

GRUPO B (trastorno fronterizo, narcisista, antisocial e histriónico)
De acuerdo a Elkin (1998: 193) se trata del grupo “dramático, emotivo o errático”, emocionalmente inestable.

Las personas de este grupo presentan
* un yo inestable mal definido, poco realista y con baja autoestima.
* tienen dificultades para separarse de las personas y actúan con impulsividad

Othmer (1996: 403) estos sujetos “intentan impresionarle con su comportamiento más que comunicarle sus problemas o sufrimientos”.

La entrevista resulta en apariencia fácil, las preguntas cerradas en general desencadenan respuestas largas, pero en el fondo el discurso es vago y contradictorio.

GRUPO C (trastorno por dependencia, obsesivo, evitativo)
Se trata de un grupo que puede definirse como ansioso y temeroso.

Son sujetos que presentan dificultades en la autoestima y autodeterminación. Se sienten inadecuados y son hipersensibles a las críticas. Estos pacientes poseen un grado mayor de introspección que los pacientes de los otros grupos.

Trastorno paranoide de la personalidad.

Criterios DSM IV-TR para el trastorno paranoide de la personalidad:

A) Desconfianza y suspicacia general desde el inicio de la edad adulta, de forma que las intenciones de los demás son interpretadas como maliciosas, que aparecen en diversos contextos, como lo indican, cuatro (o más) de los siguientes puntos:
1) sospecha, sin base suficiente, que los demás se van a aprovechar de ellos, les van a hacer daño o les van a engañar.
2) Preocupación por dudas, no justificadas, acerca de la lealtad o la fidelidad de los amigos y socios.
3) Reticencia a confiar en los demás por temor injustificado a que la información que compartan vaya a ser utilizada en su contra.
4) En las observaciones a los hechos más inocentes, vislumbra significados ocultos que son desagradables o amenazadores.
5) Alberga rencores durante mucho tiempo, por ejemplo, no olvida los insultos, injurias o desprecios.
6) Percibe ataques a su persona o a su reputación que no son aparentes para los demás y está predispuesto a reaccionar con ira o a contraatacar.
7) Sospecha repetida e injustificadamente que su cónyuge o su pareja le es infiel.

B) Estas características no aparecen exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia, un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos u otro trastorno psicótico y no son debidas a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica.

Trastornos relacionados
En situaciones de estrés, los pacientes con trastorno de la personalidad paranoide pueden sufrir episodios psicóticos breves. También pueden tratarse de personalidades premórbidas de alguna psicosis crónica (como la esquizofrenia o de un trastorno delirante). El trastorno delirante sería el extremo más patológico de la personalidad paranoide.
Suelen presentar trastornos de ansiedad vinculados con preocupaciones crónicas y un estado de alerta permanente. También pueden presentar trastornos somatomorfos, síntomas físicos que no se explican por un trastorno médico o por la presencia de una enfermedad física.

Trastorno esquizoide de la personalidad

Criterios DSM-IV-TR para el trastorno esquizoide de la personalidad:

A) Un patrón general de distanciamiento de las relaciones sociales y de restricción de la expresión emocional en el plano interpersonal, que comienza al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos, como lo indican cuatro (o más) de los siguientes puntos.
1) Ni desea ni disfruta de las relaciones personales, incluido el formar parte de una familia.
2) Escoge casi siempre actividades solitarias.
3) Tiene escaso o ningún interés en tener experiencias sexuales con otra persona.
4) Disfruta con pocas o ninguna actividad.
5) No tiene amigos íntimos o personas de confianza, aparte de familiares de primer grado.
6) Se muestra indiferente a los halagos o a las críticas de los demás.
7) Muestra frialdad emocional, distanciamiento o aplanamiento de la afectividad.

B) Estas características no aparecen exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia, un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos u otro trastorno psicótico y no son debidas a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica.

Trastornos relacionados:
El trastorno de personalidad esquizoide, al igual que la esquizofrenia se caracteriza por la restricción en las emociones.
En la esquizofrenia, aparecen síntomas psicóticos persistentes.
Trastorno esquizotipico de la personalidad.
El trastorno esquizotípico de la personalidad se caracteriza por la deficiencia en el funcionamiento social e interpersonal y por la presentación de distorsiones cognoscitivas y perceptivas, además de comportamiento extraño. En determinadas ocasiones el pensamiento mágico puede adquirir dimensiones de delirio, pero suelen ser menos graves y tener corta duración. Aparecen ideas paranoides, de suspicacia o de referencia.

Criterios DSM-IV-TR para el trastorno esquizotipico de la personalidad:

A) Un patrón general de déficits sociales e interpersonales asociados a malestar agudo y una capacidad reducida para las relaciones personales, así como distorsiones cognoscitivas o perceptivas y excentricidades del comportamiento que comienzan al principio de la edad adulta y se dan en diversos contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes puntos:
1) Ideas de referencia (excluidas las ideas delirantes de referencia).
2) Creencias raras o pensamiento mágico que influye en el comportamiento y no es consistente con las normas subculturales.
3) Experiencias perceptivas inhabituales, incluidas las ilusiones corporales.
4) Pensamiento y lenguaje raros.
5) Suspicacia o ideación paranoide.
6) Afectividad inapropiada o restringida.
7) Comportamiento o apariencia rara, excéntrica o peculiar.
8) Falta de amigos íntimos o de confianza aparte de los familiares de primer grado.
9) Ansiedad social excesiva que no disminuye con la familiarización y que tiende a asociarse con los temores paranoides más que con juicios negativos sobre uno mismo.

B) Estas características no aparecen exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia, un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos u otro trastorno psicótico o de un trastorno generalizado del desarrollo.

Trastornos relacionados:
Las personas con trastorno esquizotípico de la personalidad suelen presentar síntomas psicóticos importantes, como delirios o alucinaciones. Pueden diagnosticarse trastornos psicóticos breves o incluso esquizofrenia. Pueden presentar episodios disociativos o despersonalización.

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Reseña de Mejor Imposible (As Good as it Gets)




Melvin Udall es un corrosivo escritor de novelas románticas que sufre un desorden obsesivo que le hace intratable ante el resto de la humanidad. Melvin se enorgulece de su habilidad para molestar, rechazar, ofender y herir a todos aquellos a su alrededor, por lo que no es de extrañar que viva en la más absoluta soledad. Sin embargo, en su vida cotidiana, hay dos personas con las que se relaciona de forma más o menos habitual: su vecino de enfrente, el artista homosexual Simon Nye, y Carol, la única camarera que es capaz de soportar su sarcasmo y malos modales en el restaurante al que acude a comer a diario.

¿Por qué el Caso de Melvin Udall es un Trastorno Obsesivo Compulsivo de la personalidad y no de ansiedad?

Porque en el caso del Trastorno de Ansiedad, las ideas obsesivas generan angustia y las compulsiones existen en función de mitigar la angustia que generan estas ideas. Por ejemplo: pensar que todo esta sucio (idea obsesiva) genera querer limpiar todo de manera compulsiva.
En el caso del TOC de la personalidad o TOCP la obsesión esta integrada a la personalidad y no genera angustia.

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